Serie Cráneos

Mirar un cráneo despierta cierta incomodidad pero si persistimos en nuestra mirada veremos verdad y belleza

Me preguntan a menudo porque me gusta pintar cráneos y puedo responder con otra pregunta ¿por qué no puedo dejar de pintarlos?
Siempre me han parecido muy estéticos y elegantes. Sus líneas perfectamente simétricas son reflejo de la belleza armónica del mundo natural, de lo creado.
Me atraen por su sencillez, humildad y simpleza, por la suavidad al tacto de sus superficies lisas y pulidas por el desgaste, por su cara luminosa y su cara oscura, opuestos que intento continuamente equilibrar a través de mi trabajo.
A pesar de ser un objeto sólido y resistente al paso del tiempo su visión nos recuerda nuestra fragilidad y lo efímero de nuestra existencia. Dejando a un lado la angustia que despierta este hecho en nosotros, podemos apreciar la belleza de sus formas e ir más allá de la respuesta involuntaria de nuestro instinto de supervivencia, activar nuestra capacidad de reflexión en torno a la transcendencia, al Memento mori.
«Recuerda la muerte, recuerda que morirás»; no tiene por que verse como algo que nos cause tristeza sino que nos anime a vivir, a que no caigamos en una vida estática, conformista y aburrida.

Looking at a skull arouses some discomfort but if we persist in our gaze we will see truth and beauty

I am often asked why I like to paint skulls and I can answer with another question: why can’t I stop painting them?
They have always seemed very aesthetic and elegant to me. Its perfectly symmetrical lines are a reflection of the harmonic beauty of the natural world, of the created.
I am attracted by their simplicity, humility and simplicity, by the softness to the touch of their smooth surfaces and polished by wear, by their light face and their dark face, opposites that I continually try to balance through my work.
Despite being a solid object resistant to the passage of time, its vision reminds us of our fragility and the ephemeral nature of our existence. Leaving aside the anguish that this fact awakens in us, we can appreciate the beauty of its forms and go beyond the involuntary response of our survival instinct, activate our capacity for reflection around transcendence, the Memento mori.
«Remember death, remember that you will die»; It does not have to be seen as something that causes us sadness but rather encourages us to live, so that we do not fall into a static, conformist and boring life.